Premi Especial del Jurat: los primeros premios del circo catalán nacieron bajo nuestra carpa

Premi Especial del Jurat: los primeros premios del circo catalán nacieron bajo nuestra carpa


El sector del circo catalán estrenó sus premios la noche del 20 de diciembre de 2010, y lo hizo dentro de la carpa del circo de la familia Raluy en el Port Vell de Barcelona. En el Circo Raluy Histórico guardamos aquella noche con un afecto especial, porque el primer gesto de los flamantes Premis Zirkòlika de Circ de Catalunya fue reconocer a la casa que los estaba acogiendo.

La primera Nit de Circ

La gala se llamó Nit de Circ y se planteó como lo que debía ser: no una ceremonia de butaca y atril, sino un espectáculo. La condujo Claret Papiol, payaso y pedagogo con un dominio de la palabra reconocido en toda la profesión, y arrancó con un número inédito montado para la ocasión por diez artistas catalanes. Las gradas de terciopelo se llenaron de compañeros de oficio, y el circo hizo de anfitrión de un sector que hasta entonces no había tenido nunca una noche propia.

Detrás de la iniciativa estaba la revista Zirkòlika, la primera publicación española especializada en circo. Su idea era sencilla y necesaria: dar al circo catalán el mismo instrumento que el teatro y la danza tenían desde hacía décadas, un palmarés anual decidido por un jurado de profesionales que obligara al sector a mirarse y a discutir su propio trabajo. Aquella primera convocatoria reunió más de treinta y cinco propuestas candidatas en doce categorías, valoradas por un jurado formado por Marta Almirall, Marta Borreguero, Clàudia Saez, Carles Cugat, Marcel Barrera, Manel Sala, Oriol Raventós y Vicent Llorca.

El Premi Especial del Jurat a la familia Raluy

Entre los galardones de aquella noche, el jurado reservó su Premi Especial para la dedicación de la familia Raluy al circo. El diario Ara recogió al día siguiente la fórmula exacta de la consideración: el premio se otorgaba «per dotar d’una qualitat i actualitat indiscutibles» al circo tradicional. Es una frase corta, pero dice mucho. No premiaba la nostalgia ni la antigüedad de los carromatos: premiaba haber conseguido que el circo clásico siguiera siendo un espectáculo del presente, capaz de emocionar a un público de 2010 con el mismo lenguaje con el que emocionaba a sus abuelos. Ese es exactamente el trabajo de la casa, y verlo formulado así por los propios colegas de profesión valía más que cualquier titular.

Quién más ganó aquella noche

El palmarés completo de aquella primera edición es hoy un buen retrato del circo catalán de entonces. La compañía Enfila’t se llevó el premio al mejor espectáculo de sala por Plecs; Leandre, el de calle por Chez Leandre; Los Excéntricos, el de circo cómico por Rococó Bananas; y Mumusic Circus, el de espectáculo familiar por Merci Bien. Adrian Schvarzstein fue reconocido como mejor dirección, Fernando Pose por su número de malabares de rebote, Escarlata Circus por la puesta en escena de Devoris Causa y Baró d’Evel por la música original de Le Sort du dedans. El público asistente votó a Pepa Plana y su Penélope; el Ateneu Popular de 9 Barris recibió el premio a la mejor iniciativa de proyección del circo en Catalunya, y la compañía Daraomai, el de mejor compañía novel.

Vistos con quince años de distancia, casi todos esos nombres siguen sosteniendo hoy la escena circense del país. Aquella noche no repartió trofeos: dibujó un mapa.

Por qué se celebró aquí

Que la primera gala se instalara en el Port Vell no fue casualidad ni cortesía. La carpa del circo se planta allí cada Navidad desde 1997, y para el sector se había convertido en el único espacio de Barcelona donde el circo de carpa existía de verdad, con su pista redonda, su olor y su acústica. Los Premis Zirkòlika volverían a celebrarse bajo esta misma carpa en ediciones posteriores, incluida la décima, en 2019.

El Premi Especial del Jurat de 2010 dialoga con el resto de galardones del Circo Raluy Histórico, pero tiene un matiz que ninguno comparte: lo concedieron los compañeros de oficio, en casa, la primera vez que el circo catalán se dio a sí mismo el derecho a premiarse.

Aquella pista sigue en pie y la experiencia que reconoció el jurado sigue intacta. Mira dónde estamos esta temporada y reserva tu entrada: el mejor sitio para entender un premio así es una butaca de primera fila.