Hay un instante, justo antes de que el payaso pise la pista, en que la carpa entera contiene la respiración. Los niños se inclinan hacia delante; los abuelos sonríen porque saben lo que viene. En el Circo Raluy Histórico ese instante se repite en cada función desde hace generaciones, y sigue siendo el momento en que el circo deja de ser un espectáculo y se convierte en una experiencia compartida. Esta página reúne todo lo que hay que saber sobre los payasos de circo: qué son, qué tipos existen, de dónde vienen, qué esconden su nariz, sus zapatos y su traje, quiénes fueron los grandes maestros y quiénes hacen reír hoy bajo nuestra carpa.

Qué es un payaso de circo

Un payaso de circo es el artista encargado de la comedia en la pista: un intérprete que combina gesto, mímica, música, acrobacia y palabra para provocar la risa y, casi siempre, algo más que la risa. A diferencia del humorista de escenario, el payaso trabaja en redondo, rodeado de público por todos lados, y su herramienta principal no es el chiste sino el fracaso: el tropiezo, el plan que sale mal, la dignidad que se derrumba y se recompone. Por eso funciona igual para un niño de cuatro años y para su abuela: ambos reconocen en él la torpeza humana convertida en arte.

En el circo clásico el payaso cumple además una función estructural. Sus entradas separan los números de riesgo, dan respiro al público entre un trapecio y un equilibrio, y cosen el espectáculo con un hilo de humanidad. Sin payasos no hay circo de tradición: hay una sucesión de proezas. Con ellos, hay una historia.

Tipos de payasos: cara blanca, augusto y contraaugusto

La tradición circense distingue tres figuras principales de payaso, que suelen actuar juntas en lo que se conoce como el trío clásico: el cara blanca, el augusto y el contraaugusto. Cada uno tiene su maquillaje, su vestuario y, sobre todo, su lugar en la jerarquía cómica.

El payaso cara blanca (clown blanco)

Es el aristócrata de la pista. Rostro completamente blanco con una ceja dibujada, traje elegante de lentejuelas, gorro cónico o calva postiza, y un aire de superioridad que lo convierte en el que manda, el que sabe, el que ordena. Habla bien, toca instrumentos con maestría y trata de imponer el orden. Su comicidad nace precisamente de esa autoridad, porque el público sabe que va a ser desafiada.

El payaso augusto

Es el que todos imaginamos al oír la palabra «payaso»: nariz roja, zapatos enormes, traje desproporcionado, peluca de colores. El augusto es el torpe, el ingenuo, el que lo intenta todo y lo estropea todo, y precisamente por eso es el que se lleva el cariño del público. Cuando el cara blanca ordena, el augusto obedece a su manera, y de ese choque nace la carcajada.

El contraaugusto

La tercera pata del trío: un augusto todavía más torpe, o un personaje que se coloca entre los dos anteriores para multiplicar el enredo. A veces es el «tonto» que resulta ser el más listo; otras, el que remata la entrada con un giro inesperado. En muchas compañías el contraaugusto ha derivado en figuras propias: el vagabundo o tramp, el payaso músico, el payaso acrobático o el mimo. En nuestro Diccionario del circo encontrarás una veintena de variantes descritas una a una.

Breve historia de los payasos en la pista

El payaso es más antiguo que el circo. Sus raíces están en los bufones de corte, en los cómicos de plaza y, de forma muy directa, en la commedia dell’arte italiana del Renacimiento, con personajes como Arlequín o Pierrot que ya combinaban máscara, torpeza fingida y crítica social. El maquillaje blanco del clown clásico desciende en línea recta de aquel Pierrot enharinado.

El circo moderno nace en Londres en 1768, cuando Philip Astley reúne ejercicios ecuestres, acróbatas y cómicos en una pista circular. Muy pronto el cómico de aquella pista se convierte en un personaje propio. A principios del siglo XIX, el inglés Joseph Grimaldi fija buena parte del vocabulario del payaso tal como lo conocemos: el maquillaje exagerado, la interacción con el público, la comedia física. En su honor, en el mundo anglosajón todavía se llama «Joey» a los payasos.

El augusto, con su nariz roja y su torpeza, aparece a finales del siglo XIX y se convierte en el contrapunto perfecto del cara blanca. Desde entonces el dúo, y después el trío, es la fórmula que ha recorrido todas las carpas de Europa. En España, la segunda mitad del siglo XX vivió el fenómeno de los payasos televisivos: en aquellos años empezó a ser común que los circos presentaran personajes de la pequeña pantalla, y Los Payasos de la Tele triunfaban entre los niños mientras el circo de tradición atravesaba una época difícil. El Circo Raluy Histórico eligió el camino contrario: conservar el payaso de pista, el de siempre, y hacerlo con la máxima calidad.

Los elementos del payaso: qué significa cada uno

Nada en un payaso es casual. Cada pieza de su aspecto tiene una historia, y en el blog del circo hemos dedicado un artículo a cada una. Este es el mapa:

La nariz roja

Es la máscara más pequeña del mundo y probablemente el símbolo más universal de la risa. Basta ponérsela para que cualquier persona se transforme. En La nariz roja de los payasos contamos de dónde viene y por qué sigue funcionando.

Los zapatos gigantes

Los zapatos desproporcionados nacieron de la necesidad práctica y acabaron siendo un instrumento cómico por sí mismos: cada paso es un pequeño número. Lo explicamos en El origen de los zapatos gigantes de los payasos.

El traje exagerado

Chaquetas enormes, pantalones que se caen, cuadros imposibles: el vestuario del augusto es un retrato de su carácter. En El traje exagerado de los payasos repasamos su evolución desde el teatro popular hasta la pista.

La cara blanca

El maquillaje blanco del clown es herencia directa del Pierrot y define a la figura más elegante del trío. En La cara blanca de los payasos explicamos qué significa y cómo se construye ese personaje.

La flor que lanza agua

El gag más antiguo y más eficaz: una flor en la solapa, una víctima confiada y un chorro de agua. Lo contamos en La magia de las flores que lanzan agua.

Payasos famosos de la historia

La lista de grandes payasos es larga, pero hay nombres que cualquier persona del circo pronuncia con respeto. Joseph Grimaldi, el padre del payaso moderno. Grock, el clown suizo que llenó teatros de media Europa a principios del siglo XX. Oleg Popov, el «payaso del sol» de la escuela rusa. Y, para nosotros, por encima de todos, Charlie Rivel: Josep Andreu Lasserre, nacido en Cubelles en 1896, hijo de una familia circense, considerado uno de los payasos más populares y universales de su época. Nunca llegó a actuar en el Circo Raluy Histórico, pero su figura forma parte de la memoria de todo circo catalán y le hemos dedicado un espacio propio.

Si buscas el payaso en el cine, tenemos también un recorrido por los payasos en el mundo del cine, de Chaplin a las películas que han retratado la vida bajo la carpa.

Los payasos del Circo Raluy Histórico

Un circo de tradición se reconoce por sus payasos, y en el nuestro conviven varias generaciones del oficio.

Payaso Globó es nuestro cara blanca: nacido en Mollet y criado en Granollers, nieto e hijo de payasos, se formó desde niño en la cuerda floja, la música y la acrobacia bajo la guía de su padre. Es la elegancia que pone orden en la pista, y el orden que está a punto de romperse.

Davis Vassallo se define como cómico, payaso y acróbata. Su abuelo era payaso, su padre es payaso y él lo es también: creció soñando con hacer reír como Chaplin, Keaton o Totò, y su padre le enseñó a caminar por la cuerda, tocar instrumentos y dar saltos mortales antes de que cumpliera quince años.

Sandro Roque, artista de sexta generación, es el clown que sostiene que la nariz roja da igual, porque el payaso lo es por dentro, y que el payaso no nace: se hace. Quien lo ha visto trabajar sabe que fuera del escenario es todavía más cómico que dentro.

Tortell Poltrona, Jaume Mateu Bullich, es uno de los grandes payasos catalanes: fundador de Payasos Sin Fronteras, ha llevado el arte del circo a zonas de conflicto de todo el mundo y ha demostrado que la risa es también una herramienta de cambio social. Su presencia en nuestra carpa une la tradición del clown clásico con el compromiso contemporáneo.

Todos ellos trabajan en un circo estrictamente humano, sin animales, donde el payaso es el corazón del espectáculo y no un relleno entre números.

Por qué el payaso es la experiencia que se recuerda

Pregunta a cualquier adulto qué recuerda de su primera vez en el circo y la respuesta casi nunca es el trapecio. Es el payaso: el que le sacó a la pista, el que le mojó con la flor, el que le hizo reír hasta el dolor de barriga sentado en las rodillas de su abuelo. El payaso de circo es el único artista que mira al público a los ojos, que le habla, que le convierte en cómplice. Por eso la experiencia del Circo Raluy Histórico no se parece a ver un espectáculo: se parece a formar parte de él. Bajo una carpa clásica, entre carromatos centenarios, con la misma fórmula que reconoció el Premio Nacional de Circo en 1996, la risa del payaso sigue siendo el momento en que tres generaciones sentadas en la misma fila se ríen exactamente de lo mismo.

Preguntas frecuentes sobre los payasos de circo

¿Cuáles son los tres tipos de payasos?

Los tres tipos clásicos son el cara blanca (elegante, autoritario, de rostro blanco), el augusto (el torpe de nariz roja y zapatos grandes) y el contraaugusto (un tercer personaje que multiplica el enredo). Juntos forman el trío clásico de la pista.

¿Cuántos tipos de payasos hay en total?

Más allá de los tres clásicos, la tradición ha generado muchas variantes: el vagabundo o tramp, el payaso músico, el acrobático, el mimo, el Pierrot, el payaso de hospital o el payaso mágico, entre otros. Nuestro Diccionario del circo describe una veintena.

¿Cuáles son los payasos más famosos de la historia?

Joseph Grimaldi, considerado el padre del payaso moderno; Grock; Oleg Popov; y en España, sobre todo, Charlie Rivel, además de los Payasos de la Tele, que marcaron a varias generaciones desde la televisión.

¿Cómo se llama el payaso más famoso de España?

Charlie Rivel, nombre artístico de Josep Andreu Lasserre, nacido en Cubelles en 1896, es el payaso español de mayor proyección internacional.

¿Qué son los payasos de circo y en qué se diferencian de un animador?

El payaso de circo es un artista de pista formado en comedia física, música y acrobacia, que actúa dentro de un espectáculo con dramaturgia propia y rodeado de público. Un animador de fiestas entretiene; el payaso de circo interpreta un personaje con una tradición de siglos detrás.

¿Cuánto cobra un payaso de circo?

No hay una cifra única: depende de la compañía, de la trayectoria del artista y de si actúa por temporada o por función. Lo que sí es común a todos los buenos payasos es una formación larga, muchas veces heredada de padres a hijos, que es lo que se ve en la pista.

¿El Circo Raluy Histórico tiene payasos en cada función?

Sí. Los payasos son parte esencial de cada espectáculo del Circo Raluy Histórico, en un circo clásico sin animales donde la comedia de pista tiene el mismo peso que la acrobacia.

Si quieres saber lo que se siente cuando el cara blanca y el augusto entran en la pista y toda la carpa contiene la respiración, la única forma de averiguarlo es venir a verlo. Consulta las fechas y consigue tus entradas para el Circo Raluy Histórico: la risa de un payaso de circo es una experiencia que se recuerda toda la vida.